Soy de la firme creencia de que no hay que ir muy lejos de donde estás para poder encontrar un lugar que puedas denominar 'mágico'. En este mundo en el que todo parece poco y hay que hacer y gastar a lo grande para que parezca que le estás dando un significado a la vida, pararse un instante y meditar sobre esto ayuda a poder poner un foco más claro y a la vez más humilde en nuestra extraña existencia. Cada año intento hacer una escapada a algún lugar no muy lejos de mi campamento base. Y puedo decir que ningún año me he llevado una decepción, al revés, he descubierto pequeños rincones que ofrecen una paz y una sensación en el alma que ningún vuelo puede ofrecer. ¿por qué? Creo que principalmente es por la cercanía, saber que si lo añoras puedes regresar sin largas horas, sin estrés, sin gran inversión. Lo secundario creo que es porque pertenece al terreno donde habitas, es la grata sensación de que en tu entorno hay lugares donde escapar y desconectar y reconectar s...
Hay un momento mágico antes de ver algo de luz en el cielo. Es como una especie de reinicio a punto de suceder ante tus ojos. En mi juventud, como en casi todos los casos, nunca he sido amante de madrugar, en todo caso de trasnochar. Pero esto va intrínseco en todo joven , o prácticamente todo joven ya que nuestro cerebro, nuestras glándulas, nos traen por el camino de la confusión y nos empujan a ir al revés durante un tiempo. No sé como muchos llegamos a medio normales en la edad adulta. La adolescencia es un viaje que no se lo desearía a nadie, pero que todos en menor o mayor medida, debemos hacer. Con los años, mi cuerpo ha ido cambiado, él solo, sin obligarle. Pasando de querer dormir hasta que el sol estuviera en todo lo alto, a despertar completamente despejado antes incluso de ver algo de luz en el cielo. ¿Por qué? Creo que al igual que nuestra piel y demás partes del cuerpo van mostrando síntomas de 'maduración' , nuestro sistema nervioso tam...