Este blog, está dedicado a un amigo especial. Especial lo son todos, pero este en particular es aún más peculiar, porque a pesar de los años, es una amistad sin esfuerzo, sin compromiso. Esto suele ocurrir especialmente con los hijos de los amigos de tus propios padres. Puede ser que no hayan estado de manera constante presentes en cuerpo, pero con el pasar de los años, siempre has sabido en mayor o menor medida qué es de sus vidas.
Si lo piensas, es una amistad bastante sana, queriendo decir, que al no haber sensación de obligación de compromiso por ninguna de las partes, al haber habido siempre cordialidad entre las familias, es como casi haberse visto ayer y quizás haber pasado más de cinco años. Es una relación pacífica, sin reproches y siempre abierta a ayudar. Sin más.
Mi amigo ahora está en un momento crítico de su vida, además de haber comenzado la década de los 40, y la crisis personal que conlleva, tiene que afrontar un enemigo inesperado, el cáncer.
Desde mi posición, la noticia me llegó entre un torrente de diferentes noticias e información, y su caso lo dejé aislado en mi mente para atenderlo en otro momento de ese mismo día, al siguiente a no más tardar.
Indudablemente, por mi carácter, esperé el mejor resultado posible dentro de su fase de pruebas varias, pero, como dice él, es lo que es, por lo que a pesar de querer esperar algo bueno, siempre hay que tener en mente la realidad.
Qué cierto es. En estos momentos está en esta primera etapa en la que te han comunicado la batalla a luchar y te empiezan a proponer las armas con las que se va a librar la batalla. Es quizás uno de los momentos más complicados, abstractos, distorsionados y terroríficos en los que se puede encontrar una persona. Independientemente de tu personalidad, es inevitables pasar por varias de estas emociones durante estos primeros pasos dentro de la primera etapa. Digo primera porque consiste en muchas más, pero esta es determinante para la cantidad de etapas posteriores y el tipo de etapas.
La vida de pronto se frena en seco. No en el momento de las pruebas, no en el momento de la consulta; días después, cuando asimilas aquello que te han informado, aquello a lo que te vas a enfrentar y el paréntesis que eso supone en tu día a día.
Y mientras... ¿Cómo darle algún tipo de apoyo a mi amigo?
Lo único que se me ha ocurrido es escribirle historias, que pueda dedicar ratos en los que desconectar, que pueda ponerse en el papel de distintos personajes, diferentes situaciones... Ahora mismo, necesita volar con la mente mientras el cuerpo se prepara para librar la primera etapa de su batalla.
Así, te acompaño y espero pueda distraerte del mundo real que en estos momentos no parece tan atractivo, pero lo volverá a ser.
Como dije en el título, la vida sucede, y ya. No pide permiso, no pregunta, no se toma la molestia de comprobar si te viene bien o no, simplemente ocurre y nosotros nos debemos agarrar al oleaje que esta nos impone, porque sí, es lo que es, debemos luchar por bailar a su ritmo,
hasta el último suspiro.

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