Estos días no he hecho más que escuchar el caos que se ha ido desatando poco a poco en este planeta en el que habitamos. Entre la economía, la guerra de aranceles, las guerras que están activas de por sí, y las nuevas que pueden generarse debido a varios conflictos de intereses, la verdad que apetece hacer la maleta y mudarse de planeta.
Siempre me he preguntado por qué a la especie humana le llama tanto 'la guerra', el conflicto en el que dos entidades o más, empujadas por intereses propios y una dosis gigante de avaricia y ego, luchan implicando a todo un país. Lo triste de todo esto es que la gran mayoría, quiero pensar, somos personas de paz, que disfrutamos de la tranquilidad del día a día y que llegados a un punto sabríamos negociar y compartir con otros. Supongo que la tirantez viene cuando se ve amenazada esa 'paz' e irónicamente para conservarla debemos primero pasar por una guerra. Pero ¿de verdad no hay otra manera?
Creo que quizás si lo haya, pero eso implicaría esfuerzo y voluntad y en el mundo en el que vivimos el esfuerzo está infravalorado y la voluntad queda en tercer lugar porque implica dedicación que al menos en gran parte del mundo, es demasiado pedir.
Sería interesante poder hacer una valoración universal del mundo, la historia en general. Poder tener perspectiva y profundizar en las razones por las cuales todas las guerras comenzaron. Unas está claro que por conquista de nuevos territorios, y de ahí derivaron a ser por bienes y recursos, y de ahí a mil cosas más. Cuanto más hemos descubierto y avanzado en conocimiento más razones parece que hemos tenido para montar una guerra allá donde fuera preciso. Tenemos esa mala costumbre de pensar que el territorio es propiedad, esa necesidad de montar fronteras en amplios territorios y extensiones de tierra, cuando en realidad es ficticio, nada nos pertenece al final de esta vida.
No sé ¿qué opináis?

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